sábado, marzo 22, 2014
Pastores sin Ovejas
Es preocupante como algunas Iglesias Cristianas se estan quedando vacias , literarmente vacías ; el exodo de hermano va en aumento y esto se puede observar en cada culto.
En esto tiene gran responsabilidad los Pastores que se encuentran al frente de sus ovejas , el Señor bien claro con relacion a este fenomeno que ya venia ocurriendo en las Primeras Iglesias , La Palabra de Dios dice asi en:
(Ezequiel 34:1-15 )
"Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y di a los pastores: Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños? Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas. No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia. Y andan errantes por falta de pastor, y son presa de todas las fieras del campo, y se han dispersado. Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; y en toda la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no hubo quien las buscase, ni quien preguntase por ellas. Por tanto, pastores, oíd palabra de Jehová: Vivo yo, ha dicho Jehová el Señor, que por cuanto mi rebaño fue para ser robado, y mis ovejas fueron para ser presa de todas las fieras del campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron mis ovejas; por tanto, oh pastores, oíd palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores; y demandaré mis ovejas de su mano, y les haré dejar de apacentar las ovejas; ni los pastores se apacentarán más a sí mismos, pues yo libraré mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida. Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré. Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad. Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país. En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel. Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor". (Ezequiel 34:1-15 )
Debemos todos orar por nuestros Pastores,para que el Señor los ilumine y los dote de la sabiduría necesaria para seguir guiando a sus ovejas, buscando a las descarriadas y trayéndolas de vuelta al Redil
¿Por que algunas personas se van de una Iglesia a otra?
"Porque algunas personas se van de una Iglesia a otra"
-La primera conclusión a la que tenemos que llegar -aunque sea dolorosa- es saber que siempre que alguien se va de nuestra iglesia es porque ha habido un malestar interior que ha sido como un resorte, un disparador, un impulsor, que lo llevó a buscar otro lugar.
-Hay gente que se va, no porque ha sido lastimada directamente, sino porque cuando mira a su alrededor ve líderes “enquistados” que no quieren perder su “status-quo”, su posición. Se pelean con otros líderes, se critican. Vemos iglesias compuestas por equipos pastorales divididos entre sí, líderes que dicen una cosa y el pastor dice otra.
-En algunas de nuestras iglesias !en las cuales la gente ofrenda y se pregunta: “¿A dónde irá a parar mi dinero, si esta iglesia no hace nada?” Se enganchan en toda “propuesta espritual nueva”, en toda “propuesta alternativa nueva”, luego la cambian y pasan de una actividad a otra.Esto ocasiona disgusto con toda razón.
-En otras el problema es más serio por cuanto El pastor se cree con derecho a decidir por los demás, sin darles la oportunidad a que piensen o participen en el proceso. Puede imponer cambios en la congregación sin consultar a nadie. Muchos pastores pecan de orgullosos, pomposos y prepotentes, al creer que porque tienen un nivel de autoridad otorgado por Dios, son mejores que el resto del liderazgo o que la grey en general.
Quien ha tenido la oportunidad de observar a un pastor de ovejas habrá notado que, de todos los trabajos que involucran el cuidado de animales, este es el que requiere mayor mansedumbre y sosiego.
La oveja es un animal indefenso que fácilmente se mete en problemas. El buen pastor la conduce con un espíritu apacible y contagia al animal su propio comportamiento lento y pausado. Los movimientos violentos y agresivos tienden a espantar al rebaño. A modo de aclaración, el apóstol Pedro específicamente instruye a los ancianos a que no se enseñoreen de la grey.
Estas son algunas de las razones, pero que indudablemente hay otras que también hacen salir a la gente de las congregaciones. Por ejemplo, lo que hoy conocemos como “la iglesia”, no tiene absolutamente nada que ver con el modelo que Dios pensó para ella,
Y por esa misma razón, una causa más que segura es que Dios mismo lo saque de allí para poder usarlo sin estorbos en algo diferente.
Lo mas importante es que no dejemos de congregarnos ,sea en una iglesia u otra , porque en definitivas el edificio (Iglesia), ni un Pastor ,ni una Congregación no es lo que determina ni impide nuestra comunión con Dios .La palabra dice :
"Fijemos la mirada en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo que le esperaba sufrió la cruz y menospreció el oprobio, y se sentó a la derecha del trono de Dios." (Hebreos 12:2 )
Dios los Bendiga, su hermano en Cristo. Herminio Tapanes
domingo, julio 14, 2013
Pasado, Presente y Futuro.
Una cosa sé, que habiendo yo sido ciego,ahora veo.
Juan 9:25.
Una joven se ganaba la vida adivinando la buenaventura. Pero oyó el Evangelio y halló la paz al creer en el Señor Jesús y en la eficacia de su sacrificio. A partir de ese día aprovechó todas las ocasiones para dar testimonio de aquel que le había perdonado sus faltas.
Poco tiempo después de su conversión, dos señoras, que ignoraban el cambio producido en su vida, vinieron a verla deseando que les predijese su futuro. La joven las invitó a sentarse y, apretando en sus manos su Nuevo Testamento, les explicó: «Ahora ya no utilizo las cartas para adivinar la buenaventura. Tengo este libro, y por medio de él, puedo decirles su pasado, su presente y su futuro.
1. En el pasado ustedes vivieron sin Dios y sin esperanza, como yo antes.
2. En el presente el Evangelio les ofrece la gracia; vayan al Salvador y hallarán el perdón de sus pecados.
3. En el futuro, si ustedes se arrepienten, gozarán de la felicidad eterna cerca de Jesús; si no lo hacen, pasarán la eternidad en la desesperación, lejos de Dios.
Antes cobraba por decir mentiras, hoy les anuncio gratuitamente la salvación que encontré por mí misma mediante la Palabra de Dios, que es la verdad».
domingo, abril 21, 2013
Dios obra a través nuestro en cada gesto de amor."
Hace mucho tiempo, en un reino distante, vivía un rey que no creía en la bondad de Dios. Tenía, sin embargo, un súbdito que siempre le recordaba acerca de esa verdad. En todas las situaciones decía: "!Rey mío, no se desanime, porque todo lo que Dios hace es perfecto. El nunca se equivoca! "
Un día el rey salió a cazar junto con su súbdito, y una fiera de la jungla le atacó. El súbdito consiguió matar al animal, pero no evitó que su Majestad perdiese el dedo meñique de la mano derecha. El rey, furioso por lo que había ocurrido, y sin mostrar agradecimiento por los esfuerzos de su siervo para salvarle la vida, le preguntó a éste: "Y ahora, que me dices, Dios es bueno?, Si Dios fuese bueno yo no hubiera sido atacado, y no hubiera perdido mi dedo.“ El siervo respondió: -"Rey mío, a pesar de todas esas cosas, solamente puedo decirle que Dios es bueno, y que quizás, perder un dedo, sea para su bien. Todo lo que Dios hace es perfecto. !El nunca se equivoca! "
El rey, indignado con la respuesta del súbdito, mandó que fuese preso a la celda más oscura y más fétida del calabozo. Después de algún tiempo, el rey salió nuevamente para cazar, y fue atacado, esta vez, por una tribu de indios que vivían en la selva. Estos indios eran temidos por todos, pues se sabía que hacían sacrificios humanos para sus dioses.
Inmediatamente después que capturaron al rey, comenzaron a preparar, llenos de júbilo, el ritual del sacrificio. Cuando ya tenían todo listo, y el rey estaba delante del altar, el sacerdote indígena, al examinar a la víctima, observó furioso: -"!Este hombre no puede ser sacrificado, pues es defectuoso!....!Le falta un dedo!” Luego, el rey fue liberado.
Al volver al palacio, muy alegre y aliviado, liberó a su súbdito y pidió que fuera a su presencia. Al ver a su siervo, le abrazó afectuosamente diciendo: -"!Querido, Dios fue realmente bueno conmigo! Tú debes haberte enterado que escapé justamente porque no tenía uno de mis dedos.
Pero ahora tengo una gran duda en mi corazón: si Dios es tan bueno, por que permitió que estuvieses preso, tú que tanto lo defendiste?“ El siervo sonrió, y dijo: ... -"Rey mío, si yo hubiera estado junto con usted en esa caza, seguramente habría sido sacrificado en su lugar, !ya que no me falta ningún dedo! Por lo tanto,acuérdese siempre: Todo lo que Dios hace es perfecto. !El nunca se equivoca! " y recuerda que las cosas pasan porque tienen que pasar..... Todo en nuestra vida está relacionado con aprendizajes y vivencias. Disfruta la vida y toma lo mejor de ella.......
Que Dios te bendiga!!!
domingo, noviembre 18, 2012
El Árbol de Navidad.
Tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella. – 2 Timoteo 3:5.
De la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe. – Colosenses 2:6-7.
Desde hace varios años, en Navidad se «planta» un abeto de cerca de veinte metros de altura en la esquina de la plaza Kléber en Estrasburgo (Francia). Ese árbol causa la admiración de numerosos transeúntes.
Sin embargo, por más hermoso que sea, presenta una diferencia fundamental con todos sus semejantes que pueblan los bosques de los alrededores. En efecto, este abeto no tiene raíces. Sencillamente fue cortado y «plantado» en medio de los adoquines. Durante unos días, dará la impresión de estar vivo.
Muchas personas se parecen a este árbol: Tienen una apariencia de vida religiosa. Con una sólida cultura cristiana frecuentan oficios y participan de obras caritativas, pero sin tener una verdadera relación con Dios.
Después de las fiestas se quitará el árbol y el hueco será nuevamente tapado. Pero, ¿qué se hará con el majestuoso árbol de Navidad? ¡Se convertirá en leña para calefacción o en algunas tablas! Los demás abetos, en cambio, seguirán creciendo y viviendo.
Si nuestra fe se resume en pertenecer a una religión, somos como ese árbol. Nuestra vida cristiana sólo es apariencia. Quizá fuimos bautizados o casados en una iglesia. Dicho de otro modo, somos cristianos de circunstancia. Pero si conocemos a Cristo como nuestro Salvador personal, nuestra vida espiritual está enraizada en él. ¿Tenemos esta relación viva con Dios?
Decir Todo a Dios.
"Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. - Filipenses 4:6-7."
Yo me había acostumbrado a visitar regularmente a una cristiana, viuda desde hacía un año, que vivía en una muy modesta granja. Tenía dos hijos: el mayor estaba casado y vivía bastante lejos. El segundo, Lucio, vivía con su madre y parecía no poder defenderse sin su ayuda. La muerte del padre había sido terrible para este hijo.
Cierto día la madre me comunicó llorando que tenía cáncer. No temía morir, porque sabía que entraría en el eterno descanso, pero estaba preocupada por su hijo, cuya tristeza y desasosiego serían inmensos. ¿Qué decir en semejante circunstancia? ¿Dónde buscar consuelo, sino junto al “Padre de misericordias y Dios de toda consolación”? (2 Corintios 1:3). Entonces confiamos nuestra tristeza a Dios, seguros de que nos escucharía y contestaría. Dios se llevó a esta creyente dos meses más tarde.
¿Qué le ocurrió al hijo tan amado? Su hermano y sus tíos le ayudaron a manejar la granja. Lucio pudo seguir ocupándose del rebaño. Su hermano lo visitaba una vez por mes para llevar las cuentas. La aldea también se solidarizó y Lucio trabó amistad con varias familias. Pero ante todo, guardó la costumbre de su madre, quien leía todos los días su Biblia. Cuando las preocupaciones o la tristeza lo embargaban, volvía a hallar la paz en la Palabra de Dios
jueves, octubre 11, 2012
Confianza que vence el temor
Sea cual sea el temor que usted esté enfrentando ya sea real o imaginario, Dios quiere reemplazarlo con Su fe y su paz.
Todos nosotros batallamos contra el temor en diferentes ocasiones –este es un sentimiento que puede paralizarnos en nuestra travesía por la vida.
Duda, inseguridad y temor en cualquier forma que se presenten, nos impedirán de caminar en el plan que Dios ha preparado para nosotros.
El enemigo manda temor para atormentarnos. Su deseo es evitar que nosotros hagamos todo lo que Dios quiere que realicemos y evitar que obtengamos todo lo que Él quiere que tengamos. Nosotros podemos cambiar nuestro temor por fe, mientras decidimos creer en la Palabra de Dios. En Isaías 41:10, Dios anima a Su pueblo al decir No temas [no hay nada en que temer],porque Yo estoy contigo; no mires alrededor tuyo en terror y no desmayes, porque yo soy Dios. Yo te daré fuerzas y te fortaleceré en tus dificultades, sí Yo te ayudaré... Cuando nos demos cuenta que Dios está con nosotros y que somos capaces de hacer todo lo que Él nos pide, nosotros tendremos victoria sobre el temor.
Yo no siempre fui tan osada como lo soy ahora. De la misma manera que usted, yo tuve que creer a Dios y vencer al temor muchas veces en mi vida. Yo comencé a caminar en fe y confianza de lo que Él tenía para mí cuando aprendí el poder de tres simples palabras: ¡Hazlo con temor!
Sentir temor cuando tenemos que confrontar algunas circunstancias en nuestra vida es perfectamente normal—no es malo sentir miedo. Lo que hace la diferencia es lo que hacemos a pesar de nuestro miedo. La Palabra de Dios dice que Él no nos dejará ni nos desamparará (mire Hebreos 13:5). Cuando sabemos que Dios está con nosotros, no nos vamos a postrar ante el terror—sin importar las circunstancias.
Dios quiere hablarnos
Dios desea comunicarnos sus planes y propósitos
para nuestra vida.
La comunicación es parte de su ser. La naturaleza de Dios es hablar con su creación.
¿Cuáles son las tres grandes voces en el mundo?
En un mundo de tinieblas y oscuridad, tenemos que aprender a conocer y a discernir las tres diferentes voces, y a tomar decisiones correctas basadas en la voz de Dios, únicamente.
1. La voz de nuestro espíritu. Esta voz es la que en
la Biblia se denomina como la conciencia. Es parte de nuestro espíritu y, además, nos enseña a
discernir entre el bien y el mal.
"'Por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres". Hechos 24.16
2. La voz del diablo. Así como Dios habla a su
pueblo, también el enemigo habla; y trata de
imitar la voz de Dios, con el propósito de
engañarnos. He visto muchos creyentes engaña-
dos por el enemigo porque nunca han aprendido a discernir las tres diferentes voces.
3. La voz de Dios. El Señor nos puede hablar de
diferentes maneras, y una de ellas es por medio de
su Espíritu Santo. La mayoría de las veces, cuando
el Espíritu Santo nos habla directamente, es
porque Dios quiere comunicarnos algo demasiado
importante, ya sea de vida o muerte, un llamado
ministerial o cualquier otra cosa de gran
revelación para el Reino.
sábado, agosto 18, 2012
El lápiz
El niñito miraba a la abuela escribir una carta. En un momento dado, le preguntó:
- Abuela, estás escribiendo una historia que nos sucedió a nosotros?
- Es por casualidad, una historia sobre mí?
- La abuela dejó de escribir, sonrió y le comentó al nieto:
- Estoy escribiendo sobre ti, es verdad.
- Ahora bien, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando.
- Me gustaría que tú fueras como él, cuando crezcas.
- El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada especial.
- Pero, si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!
- Todo depende de cómo mires las cosas.
- Hay cinco cualidades en él que, si consigues conservarlas, te harán siempre una persona en paz con el mundo.
Primera cualidad:
- Puedes hacer grandes cosas, pero no debes olvidar nunca que existe una Mano que guía tus pasos.
- A esa Mano la llamamos Dios y Él debe conducirte siempre en la dirección de Su voluntad.
Segunda cualidad:
- De vez en cuando necesito dejar de escribir y usar el sacapuntas.
- Con eso el lápiz sufre un poco, pero al final está más afilado.
- Por tanto, has de saber soportar algunos dolores, porque te harán ser una persona mejor.
Tercera cualidad:
- El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar los errores.
- Debes entender que corregir una cosa que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.
Cuarta cualidad
- Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior,
- sino el grafito que lleva dentro.
- Por tanto, cuida siempre lo que ocurre dentro de ti.
Por último,la quinta cualidad del lápiz:
- Siempre deja una marca.
Del mismo modo, has de saber que todo lo que hagas en la vida dejará huellas y procura ser consciente de todas tus acciones.
¿El Fin de Todo?
Vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz (la del Hijo de Dios). – Juan 5:28.
Marie Curie (1867-1934), quien obtuvo dos veces el premio Nobel, es una de las más conocidas científicas del siglo XX. Pierre Curie, su marido, también fue un importante investigador, quien igualmente obtuvo un premio Nobel. Pero a la edad de 46 años fue atropellado y murió en seguida.
Después del entierro su mujer escribió en su diario estas estremecedoras palabras: «Lo vimos bajar en la profunda cavidad. La tumba fue cubierta con coronas de flores. Pierre duerme su último sueño. Es el fin de todo, de todo, todo…».
Comprendemos el dolor de la esposa que perdió a su amado esposo, con quien había compartido y trabajado muchos años. No tenía esperanza de volver a verle del otro lado de la tumba: «Es el fin de todo, de todo…».
Pero no, la muerte no es el fin de todo. Jesucristo mismo lo aseguró, y su propia resurrección es la prueba de ello. Con la muerte el ser humano no deja de existir, sino que debe comparecer ante Dios y rendir cuenta de su vida.
Ahora Dios ofrece a todos los seres humanos el perdón de los pecados mediante la obra expiatoria de Jesucristo. El que confiesa su culpa (sus malas obras) y cree en Jesús será perdonado y podrá estar seguro de tener la vida eterna. Quien rechaza el ofrecimiento de Dios será juzgado y condenado por sus obras. Al ser pecador, el hombre no puede justificarse a sí mismo por medio de buenas obras; sólo la “sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:7).
El Camino a Casa.
Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, cerca de tus altares… Rey mío, y Dios mío. Bienaventurados los que habitan en tu casa; perpetuamente te alabarán. Salmo 84:3-4.
En la gran ciudad de Glasgow, Escocia, hay una encrucijada llamada «La cruz». Cierto día un policía que hacía su ronda halló a un niño llorando, sentado en la acera. –Me perdí, dijo el chico, y no sé cómo volver a casa. El policía lo tomó de la mano y le propuso conducirlo a la comisaría para que desde allí hablara por teléfono con sus padres. Pero al llegar a «La cruz», el niño miró un instante a su alrededor y exclamó: –¡A partir de aquí, ¡conozco el camino! E inmediatamente soltó la mano del policía y sin vacilar salió corriendo hacia su casa.
Esta anécdota ilustra lo que ocurre con el que acude a la cruz del Señor Jesús. Allí puede hallar el camino a la casa de Dios. En efecto, la cruz es el único punto de encuentro entre el hombre y Dios. A través de ella puede conocer realmente a Dios como un Dios de amor, de perdón y de paz. En la cruz Jesús se ofreció por el pecado del mundo. Sufrió y expió los pecados de todos los que confían en él. En la cruz Dios hizo brillar su amor dando a su Hijo unigénito.
En la cruz el pecador que se arrepiente es liberado de la carga de sus pecados y se reconcilia con Dios. La cruz es una puerta estrecha, porque tenemos que reconocer nuestras faltas y nuestra incapacidad para salvarnos a nosotros mismos. Pero esta puerta nos abre el acceso a una vida nueva, a la casa del Padre, donde hallamos reposo, paz y gozo.
viernes, octubre 14, 2011
No hay regadeos con Dios
Un enfermo pide que recobre la salud, diciendo: «Si Dios me la devuelve, creeré en él».
Un estudiante está inquieto por su examen y piensa: «Si hay un Dios, que me ayude a aprobar el examen, luego confiaré en él».
Un comerciante se dice: «Si Dios hace prosperar mis negocios, sabré que existe».
Incluso un jugador se atreverá a decir: «Si hay un Dios, que me ayude a ganar y le serviré».
Uno no se acerca a Dios con cálculos y regateos. No se hacen contratos con él; él no necesita nada de todo lo que podemos prometerle. Él es Dios y posee todo. “¿Tiene provecho el Omnipotente en que tú… hagas perfectos tus caminos?”, se pregunta en el libro de Job (22:3).
Es una gran falta de respeto considerar a Dios como un asegurador con quien contamos para garantizar nuestra salud, para hacer prosperar nuestros negocios y resolver nuestros problemas mediante algunas concesiones de nuestra parte.
Dios podría contestar a todos nuestros deseos de forma muy fácil, pero no obedece a nuestra voluntad, sino que nos ofrece infinitamente más: nos dio a su Hijo. Aceptar este extraordinario don es estar en posesión de la vida eterna. Entonces tenemos la paz con Dios y el derecho de ser llamados sus hijos, cuyo gozo será confiar en él y obedecerle. Llegará el momento en que nos dará la gloria con Jesús.
Un estudiante está inquieto por su examen y piensa: «Si hay un Dios, que me ayude a aprobar el examen, luego confiaré en él».
Un comerciante se dice: «Si Dios hace prosperar mis negocios, sabré que existe».
Incluso un jugador se atreverá a decir: «Si hay un Dios, que me ayude a ganar y le serviré».
Uno no se acerca a Dios con cálculos y regateos. No se hacen contratos con él; él no necesita nada de todo lo que podemos prometerle. Él es Dios y posee todo. “¿Tiene provecho el Omnipotente en que tú… hagas perfectos tus caminos?”, se pregunta en el libro de Job (22:3).
Es una gran falta de respeto considerar a Dios como un asegurador con quien contamos para garantizar nuestra salud, para hacer prosperar nuestros negocios y resolver nuestros problemas mediante algunas concesiones de nuestra parte.
Dios podría contestar a todos nuestros deseos de forma muy fácil, pero no obedece a nuestra voluntad, sino que nos ofrece infinitamente más: nos dio a su Hijo. Aceptar este extraordinario don es estar en posesión de la vida eterna. Entonces tenemos la paz con Dios y el derecho de ser llamados sus hijos, cuyo gozo será confiar en él y obedecerle. Llegará el momento en que nos dará la gloria con Jesús.
Echado fuera del nido
En Europa, el águila, majestuosa ave de rapiña, construye su nido a una altitud de 1500 metros más o menos, en rocas escarpadas. Lo hace con ramas y lo tapiza con materiales más suaves como lana y pieles, para que sea más confortable. Los aguiluchos permanecen mucho tiempo allí, pero cuando llega el tiempo en que deben aprender a volar, el águila emplea un método de educación muy singular. Saca del nido todo lo que lo hace cómodo y la madre empuja al aguilucho al vacío. Pero ella vigila volando por encima de él para tranquilizarlo, y lo incita a imitarla. Si el aguilucho se acerca peligrosamente al suelo, su madre, rápida como un rayo, se lanza debajo de él y lo recoge sobre sus alas.
¡Qué hermosa imagen de los cuidados de Dios para con sus hijos! Él quiere verlos crecer, madurar y estar firmes en la adversidad. A veces, mediante fuertes pruebas, él trastorna una vida demasiado cómoda. ¿Hay que dudar de su amor, sentir pánico o perderse en los porqués? ¡No! Como el águila que no pierde de vista a su aguilucho, nuestro Padre celestial nos vigila. Quiere hacernos experimentar su presencia en el torbellino. Quiere mostrarnos su poder y sus cuidados. La fe no es una cuestión de emoción o de sentimientos, se expresa con hechos: confiar en nuestro Señor, quien conoce muy bien las necesidades de sus redimidos.
¡Qué hermosa imagen de los cuidados de Dios para con sus hijos! Él quiere verlos crecer, madurar y estar firmes en la adversidad. A veces, mediante fuertes pruebas, él trastorna una vida demasiado cómoda. ¿Hay que dudar de su amor, sentir pánico o perderse en los porqués? ¡No! Como el águila que no pierde de vista a su aguilucho, nuestro Padre celestial nos vigila. Quiere hacernos experimentar su presencia en el torbellino. Quiere mostrarnos su poder y sus cuidados. La fe no es una cuestión de emoción o de sentimientos, se expresa con hechos: confiar en nuestro Señor, quien conoce muy bien las necesidades de sus redimidos.
sábado, septiembre 24, 2011
domingo, junio 19, 2011
Perdido y Hallado
Hace mucho tiempo una viuda criaba con mucha dificultad a su numerosa familia y enseñaba a cada uno de sus hijos el respeto hacia Dios y los hombres. Se entristeció mucho cuando su hijo Pedro se dejó llevar por malas compañías y decidió viajar al extranjero. Cuando el joven estuvo a punto de partir, su madre le suplicó que llevase un Nuevo Testamento en el que ella había escrito su nombre y su dirección. Y le dijo: –Si me amas, lee la Palabra de Dios. Él nunca rechaza a quien acude a él.
Después de varios años sin tener noticias, finalmente se enteró de que el barco en el que su hijo se había embarcado había naufragado. Entonces el dolor y la esperanza en Dios se mezclaron en su corazón.
Mucho tiempo después un marinero llamó a su puerta. Se le abrió la puerta y en el curso de la conversación evocó un episodio de su vida en el mar: «Cuando naufragamos sobre una isla uno de mis compañeros murió después de ocho días. A menudo él leía un pequeño libro que su madre le había dado. Era su consuelo; él oraba y hablaba únicamente del libro de su madre. Al fin me lo dio, diciendo: –Tómalo y léelo. En él encontrarás al Salvador, como yo lo hallé. Él te dará la paz.
–¿Usted tiene ese libro?, preguntó la madre. El hombre lo sacó del bolsillo y se lo mostró. ¡Qué emoción! Sí, era su nombre y su propia letra. Era el Nuevo Testamento que había regalado a su hijo Pedro. Una voz, como venida del cielo, le dijo: –Tu hijo vive para siempre.
Después de varios años sin tener noticias, finalmente se enteró de que el barco en el que su hijo se había embarcado había naufragado. Entonces el dolor y la esperanza en Dios se mezclaron en su corazón.
Mucho tiempo después un marinero llamó a su puerta. Se le abrió la puerta y en el curso de la conversación evocó un episodio de su vida en el mar: «Cuando naufragamos sobre una isla uno de mis compañeros murió después de ocho días. A menudo él leía un pequeño libro que su madre le había dado. Era su consuelo; él oraba y hablaba únicamente del libro de su madre. Al fin me lo dio, diciendo: –Tómalo y léelo. En él encontrarás al Salvador, como yo lo hallé. Él te dará la paz.
–¿Usted tiene ese libro?, preguntó la madre. El hombre lo sacó del bolsillo y se lo mostró. ¡Qué emoción! Sí, era su nombre y su propia letra. Era el Nuevo Testamento que había regalado a su hijo Pedro. Una voz, como venida del cielo, le dijo: –Tu hijo vive para siempre.
lunes, mayo 30, 2011
¿Estamos en el lugar donde Dios quiere que estemos?
Lot, sentado a la puerta de Sodoma, se daba cuenta de que no podía ser aprobado por Dios. Él “afligía cada día su alma justa” a causa de la nefanda conducta de los hombres de la ciudad (2 Pedro 2:7-8); sin embargo permanecía con ellos… ¡Fue necesaria la intervención de dos ángeles para hacerle escapar del juicio que cayó sobre la ciudad!
David, perseguido por Saúl, se refugió en Aquis, un rey enemigo. ¡Para salvar su vida no halló otro recurso que fingir estar loco! (1 Samuel 21:11-15).
Jonás, enviado por Dios a Nínive para predicar el arrepentimiento, tuvo miedo, desobedeció y huyó en un barco rumbo a Tarsis. Entonces Dios envió una tempestad y preparó un gran pez para salvar la vida de Jonás, a quien los marineros habían echado al mar.
Pedro, calentándose cerca de un fuego encendido por los que se habían apoderado de Jesús, ocultó su identidad y negó a su Maestro (Juan 18:12-27). Después de su resurrección, el Señor lo interpeló varias veces para llevarlo a hallar el perdón y a ser restaurado.
Pero, usted y yo, ¿estamos donde Dios quiere que estemos, en nuestro círculo familiar, en nuestra actividad profesional y en nuestro servicio para el Señor? Nuestro Dios, lleno de gracia, no quiere dejarnos en una situación que nos prive de su bendición o que le deshonre. No le obliguemos a recurrir a procedimientos decisivos para liberarnos. “Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Dios” (Lamentaciones de Jeremías 3:40).
David, perseguido por Saúl, se refugió en Aquis, un rey enemigo. ¡Para salvar su vida no halló otro recurso que fingir estar loco! (1 Samuel 21:11-15).
Jonás, enviado por Dios a Nínive para predicar el arrepentimiento, tuvo miedo, desobedeció y huyó en un barco rumbo a Tarsis. Entonces Dios envió una tempestad y preparó un gran pez para salvar la vida de Jonás, a quien los marineros habían echado al mar.
Pedro, calentándose cerca de un fuego encendido por los que se habían apoderado de Jesús, ocultó su identidad y negó a su Maestro (Juan 18:12-27). Después de su resurrección, el Señor lo interpeló varias veces para llevarlo a hallar el perdón y a ser restaurado.
Pero, usted y yo, ¿estamos donde Dios quiere que estemos, en nuestro círculo familiar, en nuestra actividad profesional y en nuestro servicio para el Señor? Nuestro Dios, lleno de gracia, no quiere dejarnos en una situación que nos prive de su bendición o que le deshonre. No le obliguemos a recurrir a procedimientos decisivos para liberarnos. “Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Dios” (Lamentaciones de Jeremías 3:40).
miércoles, noviembre 03, 2010
Dios es Amor
No podemos negar esta gran verdad.Hoy estamos aquí mañana no sabemos;por esta razón necesitamos estar a cuentas con Dios todos los días.
La muerte siempre ha sido un misterio para el hombre,pues en los planes originales de Dios no estaba incluida.La muerte vino por la desobediencia del hombre en el huerto del Edén.
La palabra de Dios dice:"Por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios".Romanos 3:23
Es cierto, todos hemos pecado, incluso nuestro pasado nos condena; no somos merecedoresde la vida eterna.Pero Dios en su infinito AMOR estableció una manera por la cual podemos obtener la vida eterna,y fue a través de su hijo Cristojesus,quien derramó su preciosa sangre en cruz del Calvario por el perdón de nuestros pecados,por nuestra salvación y por nuestra vida eterna.
La palabra de Dios dice:"Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor creyeres en tu corazón que Dios le levanto de los muertos, serás salvo" Romanos 10:9). Nadie mas te puede salvar!confia en Jesús ( YESHUA ).Lo más grande,lo mas maravilloso que pueda hacer un ser humano en su vida,es reconocer y aceptar a Cristojesus como su único Señor y Salvador.Y no solamente serás salvo, ademásDios te da la potestad a partir de ese momento de ser llamado hijo de Dios. Juan 1:12.Por todo lo anterior te exhorto a que tu, no importa quien seas,ni de donde seas,sepas que Dios te ama y que tiene un propósito maravilloso para tu vida.El no solo desea tu salvacion,sino que ya hizo todo lo posible como Dios y hombre en el Señor Jesús de Nazaret.Para darte el perdón y la redención de tus pecados y la vida eterna.
Tu solo debes de creerlo y aceptarlo.La palabra de Dios dice: "Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo."Romanos 10:13 .!Ahora! te invito a que hagas lo más grande y maravilloso que pueda hacer un ser humano en su vida.Aceptar y reconocer al Señor Jesús de Nazaret.Como tu único Señor y Salvador.El mismoJesús ( Yeshua )dijo:"Yo soy el camino,la verdad y la vida;nadie viene al Padre,sino por mi"Jn.14:6. Si lo sientes repite conmigo:Dios mío me confieso pecador y me arrepiento acepto a tu hijo Jesús como mi único Señor y Salvador.Pon mi nombre en el libro de la vida.Gracias Señor Jesús de Nazaret. Amen.
Si realizastes esta oración te felicito y ruego a Dios te guarde y te bendiga ahora y siempre junto a los tuyos,donde quiera que ellos esten.Lee la Biblia cada día y conocerás mejor al Mesias.Habla con Dios en oración diario.Bautizaté y congrégate donde la Biblia sea la autoridad final.
Coloboración de: Rev. Dr. Justo López-Castro
La muerte siempre ha sido un misterio para el hombre,pues en los planes originales de Dios no estaba incluida.La muerte vino por la desobediencia del hombre en el huerto del Edén.
La palabra de Dios dice:"Por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios".Romanos 3:23
Es cierto, todos hemos pecado, incluso nuestro pasado nos condena; no somos merecedoresde la vida eterna.Pero Dios en su infinito AMOR estableció una manera por la cual podemos obtener la vida eterna,y fue a través de su hijo Cristojesus,quien derramó su preciosa sangre en cruz del Calvario por el perdón de nuestros pecados,por nuestra salvación y por nuestra vida eterna.
La palabra de Dios dice:"Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor creyeres en tu corazón que Dios le levanto de los muertos, serás salvo" Romanos 10:9). Nadie mas te puede salvar!confia en Jesús ( YESHUA ).Lo más grande,lo mas maravilloso que pueda hacer un ser humano en su vida,es reconocer y aceptar a Cristojesus como su único Señor y Salvador.Y no solamente serás salvo, ademásDios te da la potestad a partir de ese momento de ser llamado hijo de Dios. Juan 1:12.Por todo lo anterior te exhorto a que tu, no importa quien seas,ni de donde seas,sepas que Dios te ama y que tiene un propósito maravilloso para tu vida.El no solo desea tu salvacion,sino que ya hizo todo lo posible como Dios y hombre en el Señor Jesús de Nazaret.Para darte el perdón y la redención de tus pecados y la vida eterna.
Tu solo debes de creerlo y aceptarlo.La palabra de Dios dice: "Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo."Romanos 10:13 .!Ahora! te invito a que hagas lo más grande y maravilloso que pueda hacer un ser humano en su vida.Aceptar y reconocer al Señor Jesús de Nazaret.Como tu único Señor y Salvador.El mismoJesús ( Yeshua )dijo:"Yo soy el camino,la verdad y la vida;nadie viene al Padre,sino por mi"Jn.14:6. Si lo sientes repite conmigo:Dios mío me confieso pecador y me arrepiento acepto a tu hijo Jesús como mi único Señor y Salvador.Pon mi nombre en el libro de la vida.Gracias Señor Jesús de Nazaret. Amen.
Si realizastes esta oración te felicito y ruego a Dios te guarde y te bendiga ahora y siempre junto a los tuyos,donde quiera que ellos esten.Lee la Biblia cada día y conocerás mejor al Mesias.Habla con Dios en oración diario.Bautizaté y congrégate donde la Biblia sea la autoridad final.
Coloboración de: Rev. Dr. Justo López-Castro
La injusticia Social
La cuestión del reparto de las riquezas siempre ha sido un tema de actualidad. Sea entre los miembros de una familia con motivo de una herencia, entre las clases sociales o entre los pueblos de la tierra, es el mismo problema. ¿Qué actitud debe tener el creyente frente a estos conflictos? ¡La misma que el Señor Jesús! Quizás hoy se le haría la pregunta de la siguiente manera: Maestro, ¿no te inquieta la injusticia que reina en el mundo? Mi prójimo vive en la abundancia, dile que comparta un poco conmigo. Pero la respuesta del Señor sería la misma: “¿Quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?”.
¿Acaso Dios aprueba la injusticia? ¡Por supuesto que no! Un día Dios instaurará en toda la tierra un reino de justicia y de paz. Actualmente el egoísmo está en el fondo del corazón humano, pero “Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios” (1 Pedro 3:18).
Dios llama a cada uno al arrepentimiento y a la fe en Jesús para que reciba el perdón de sus pecados, de sus propias injusticias. A aquel que cree le da una nueva naturaleza capaz de amar desinteresadamente, de actuar con justicia, para luego seguir el ejemplo de su modelo, es decir, Jesús, quien “anduvo haciendo bienes” (Hechos 10:38). “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos” (Gálatas 6:10). Debajo de sus alas estarás seguro.
martes, noviembre 02, 2010
Encuentros
Jehú, jefe militar impetuoso, es ungido rey por el siervo de Eliseo. Por medio de él, Dios había decidido vengar la sangre de sus profetas muertos por la familia real de Acab, en especial por su mujer idólatra Jezabel. 2 Reyes 9 relata la muerte Jezabel y de su hijo Joram.
Jehú, prosiguiendo su misión vengadora, encuentra una tropa de alegres jóvenes que siguen su camino con total despreocupación. Son los cuarenta y dos hermanos (o primos) de Ocozías, el rey de Judá (2 Reyes 10:12-14). Sin sospechar lo que acaba de suceder, van a visitar a la brillante juventud de la familia real del reino de Israel (v. 1-13)… ¡justamente ésa cuyas setenta cabezas en ese mismo momento se juntan en dos montones a la puerta de Jezreel! Pues bien, ¡en la muerte es donde se encontrarán! ¡Cuántos jóvenes sólo piensan en vivir la vida, olvidando que la muerte puede sorprenderlos sin que estén preparados (Eclesiastés 11:9). Sí, cuántos de ellos hallaron esa súbita muerte, por ejemplo, en un accidente automovilístico, mientras corrían a sus placeres.
Otro encuentro más interesante es el de Jonadab, hijo de Recab (2 Reyes 10:15-17). Es un hombre fiel. El capítulo 35 de Jeremías nos cuenta la historia de esa familia. Jehú se vanagloria de su celo por Jehová, luego lo invita a asistir a la masacre de los sacerdotes de Baal. Pero el ardid que emplea en nada es comparable con la escena del Carmelo que había traído de vuelta a Dios el corazón de su pueblo Israel (1 Reyes 18).
lunes, noviembre 01, 2010
El fin de lo Terrenal
Ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. – Apocalipsis 21:4.
Cierta vez un predicador del Evangelio conversó con un desconocido. Éste le dijo: –Usted habla de lo que cree, pero yo no creo lo que usted predica. –¿Puedo saber qué es lo que usted cree?, repuso el predicador. –Bien, creo que todo se acaba con la muerte, fue la respuesta. –Yo también lo creo, dijo el creyente. –¿Qué, usted también cree que todo termina con la muerte?, exclamó su interlocutor. –Es cierto que la muerte pone fin a todo lo presente, prosiguió el predicador. Quita toda posibilidad de obrar mal, pone fin a todos nuestros deseos y vuelve superfluos todos nuestros proyectos. Todas las amistades se acaban, todo orgullo desaparece. La muerte pone fin a todo esto. Entonces todo el que no cree a Dios irá a la eterna perdición. En lo que me concierne, la muerte pone fin a todas mis preocupaciones y dificultades, a todos mis pesares, penas y lágrimas. Para mí todo esto termina con la muerte, y me iré de aquí para estar en la gloria de mi Señor, en donde me espera un infinito gozo, una eterna paz y felicidad. –No había considerado las cosas desde ese punto de vista, repuso el desconocido.
El resultado de esta conversación fue que más tarde el hombre halló la paz con Dios.
Sí, con la muerte todo lo terrenal termina. A los inconversos les espera el juicio; los hijos de Dios van con Cristo al paraíso, “lo cual es muchísimo mejor” (Filipenses 1:23). Su futuro es glorioso y está asegurado por la eternidad.
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